Cuando la razón puede más que una injusticia

Pedro Luis Báez, el hombrecillo “diminuto y flaco”  que asesinó a puñaladas a Gleidy María Muñoz Gómez, de 26 años seguirá preso.
La fiscal de Santiago, Yeny Berenice Reynoso,  está decidida a que así sea.  Y su decisión cuenta con el apoyo de ciudadanas y cuidadanos que ayer,  con ropas negras  protestaron por la decisión del juez Gabriel Marchena, frente al Palacio de Justicia de Santiago.  Su destitución fue solicitada a la Suprema Corte de Justicia.
Tenemos que crear concidencia
El sábado, un día después del asesinato, el juez Gabriel Marchena  ordenó  dejar libre a Pedro Luis Báez al pagar  una garantía económica de un millón 500 mil pesos (de los cuales sólo se paga un 10%, es decir, 150 mil pesos).
Reynoso, además de desacatar la orden del juez, apeló la sentencia.
Tenemos que hacer conciencia
Susi Pola del Movimiento Vida sin Violencia (Movida) –que protestaron este lunes- le comentó a Palabras Libres que Movida ya solicitó la destitución del juez Marchena, a través de la magistrada Eglis Esmurdoc, Coordinadora de la Comisión de Género del Poder Judicial y Jueza Segunda Sustituta del Presidente de la Suprema.
Casi 50 mujeres muertas en 2011 es prueba de una sociedad sin conciencia del problema social del feminicidio; esa es  la razón de decisiones como la del juez Gabriel Marchena.