Resultados

Once de la mañana. Olivia sentía su corazón trepidante; latía tan fuerte que le dolía el pecho y llegó hasta sentir la sensación de que le faltaba el aire. Puro nervios. Y no era para menos.
Estaba en la sala de espera del laboratorio de una lujosa clínica ubicada en una exclusiva avenida de Santo Domingo. Quien la veía tan joven, tan linda no pensaría, ni por asomo, la turbulenta tormenta que en ese momento se abatía a vientos de 250 kilómetros por hora (digamos que un huracán categoría 5 en la Escala Saffir Simpson) y que amenazada con desboronar su hasta ahora casi perfecta vida.
Alta, blanca con pelo lacio y negro como una noche sin luna y sin estrellas (una vez estuvo teñida de “rubia” pero el peróxido de hidrógeno a un nivel de 30, le destruyó el pelo). Llevaba un maquillaje discreto. Cualquiera podría especular que estaba esperando unos análisis de prueba de embarazo, pero jamás nadie en su sano juicio podría imaginar que la bella Olivia estaba esperando un segundo examen para confirmar un primero y que dio positivo al VIH.
Suena su celular (mejor dicho su BB; su blackberry). Respondió con un susurro de voz.
-Aló, mamá todavía estoy en la reunión que te dije… desde que termine te llamo…
……
-Si, en unos minutos te llamo y te digo a qué horas llego para almorzar. Bay.
La vida es traviesa! Los minutos parecían siglos. Había ido a la clínica a buscar los resultados y a entregárselos a su médico. Eran sus exámenes generales anuales. Cuando el médico la miró supo que su vida cambiaría “Olivia, tu análisis de VIH salió positivo…”

Tratando de poner bajo control los fuertes vientos que sacudían su interior, Olivia sacó su laptop y comenzó a leer sobre una condición de salud que hasta hacía menos de una hora le era totalmente ajena.
Leyó que el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) es el virus que provoca la destrucción del sistema de defensa y que en las etapas terminales de la infección produce el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).1
Y aunque sabía su forma de transmisión (por contacto sexual con una persona infectada; por transfusiones de sangre contaminada; por compartir agujas con una persona infectada; hijos de madres portadoras del VIH pueden infectarse antes o durante el nacimiento –lo que se llama transmisión vertical- y por alimentación con leche materna por parte de madre infectadas)2, Olivia lo olvidaba frecuentemente y además pensaba que era innecesario con su novio desde hacía un año.  Pero esa confianza (que no aceptaba un condón) al parecer, le pasaría factura.
Olivia estaba plenamente consciente de quien la había infectado (en caso de que la segunda prueba lo confirmara): Luis Rodríguez, el hombre con quien se había comprometido hacía poco más de un año.
Paró de pensar y siguió leyendo: “En la República Dominicana las estadísticas dicen que la vía de transmisión más frecuente es la heterosexual con un 74.8 por ciento. En segundo lugar, con un 7.6% es por el contacto homo/bisexual; un 3.8 por drogas intravenosas un 2% por vía perinatal (durante el embarazo o el parto); un 4% por transfusiones de sangre y de un 5.7 no hay reporte de vías de transmisión.3
Por los resultados de estos análisis se enteró esta mujer , que hizo una licenciatura en Mercadeo en una carísima universidad privada y  que trabajaba para una importante empresa de productos comestibles, que en la zona del  Caribe 235 mil personas viven con el VIH; que Haití (con un 3.4 por ciento) y la República Dominicana (con un 1.5%) son los países del Caribe con los índices más altos de infectados.4
“¿Dios mío por qué yo? ¿Por qué a mí” estas preguntas martillaban la cabeza de Olivia quien veía su vida pasar delante de ella en apenas minutos…arropada por el ojo del  huracán que ya había empezado a hacer estragos.
Pero lo que más la apenó fue leer los resultados de la encuesta Demográfica y de Salud, Endesa 2007, que establece que en la República Dominicana las personas no ignoran lo que es el VIH/SIDA pues por lo menos han escuchado sobre el tema en un 99 por ciento a nivel nacional.
“Sin embargo” leyó Olivia, “las cifras de quienes tienen un conocimiento correcto del VIH/SIDA es mucho menor: el 41 % de las mujeres y el 35 % de los hombres”.
Y ella, Olivia, a las 11:10 de la mañana y mientras esperaba sus segundos resultados (y que aún –a pesar de todo- tenía esperanza de que fueran negativos como le aclaró su doctor que podría suceder) se sintió trágica, inexplicable y estúpidamente burlada.

 
Fuentes:
1, 2 y 3:
Ponencia de la doctora Claudia Bautista en el taller nacional sobre el rol del periodismo en la respuesta nacional a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), el VIH y el Sida.
y 4 Datos de Onusida, citados por el director ejecutivo de Copresida, doctor Gustavo Rojas Lara en el taller nacional sobre el rol del periodismo en la respuesta nacional a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), el VIH y el Sida.

One response to “Resultados

  1. Siempre tan precisas tus notas…amiga
    y pensar que muchas mujeres de tu isla (completa) vienen a trabajar en la prostitución en bs. as. Mujeres que seguramente si no traen el sida lo llevan de acá al regresar…
    ¡que difícil es poder hacer algo concreto para atenuar algunas situaciones eh!?
    Abrazos

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