Agresiones contra periodistas colombianas

El siguiente documento fue publicado por la Red Mujeres de Colombia, la Federación Colombiana de Periodistas y el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas, Ceso-FIP.   Este documento me lo envió por email Mirtha Rodríguez, quien coordina en el país la Red Dominicana de Periodistas con Visión de Género.

El Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo “para conmemorar la lucha histórica por una participación igual a la del hombre en todos los ámbitos de la sociedad”.

El reconocimiento de los derechos de género debe orientar a la comunidad completa; en el caso de mujeres periodistas, nuestros esfuerzos van orientados hacia la búsqueda de un marco de protección para lograr respeto, equidad y condiciones dignas de trabajo para las periodistas en nuestro país.

Desafortunadamente apenas transcurridos dos meses de este año, el Centro de Solidaridad de la Federación Internacional de Periodistas ha registrado cinco agresiones contra mujeres periodistas colombianas.

Amenazas

A mediados de febrero, en el norte de Colombia, Sandra Milena Aldana Esquivel, corresponsal de Radio Magdalena, en el Banco, Magdalena, ha recibido varias llamadas amenazantes, luego publicar unos informes sobre el deficiente servicio del acueducto local, operado por particulares.

El 5 de febrero, Gisela Hurtado, directora del noticiero La Voz de la Región, de Timaná (Huila) denunció ante Ceso-FIP que el alcalde municipal anunció públicamente que haría todo lo que está a su alcance para “callar” a la periodista.

Gisela explicó que supone el origen del malestar de este funcionario público, en la difusión de información sobre una iniciativa popular que busca revocar su mandato.

Asesinato

El 12 de febrero de este año, en el fondo de una zanja, en el barrio San Felipe, a las afueras de Tulcán, Ecuador, fue encontrado el cadáver de la periodista colombiana María Eugenia Guerrero, ex conductora del programa ‘Frontera Abierta’ que se emite a través de Radio Integración Stéreo de Ipiales, Nariño, al sur de Colombia.

El médico forense que realizó la autopsia al cadáver informó que antes de ser asesinada a golpes, la periodista había sido ultrajada sexualmente. Fue tal el nivel de violencia de la agresión que perdió parte de su cráneo.

Maria Eugenia fue vista con vida por última vez el pasado lunes, cuando manifestó su intención de viajar a Ipiales donde realizaba algunas colaboraciones periodísticas.

Agresiones físicas

El 11 de febrero la periodista Nataly Molina Ortíz, Directora del programa Ventana del Canal local CNC y miembro del Círculo de Periodistas de Cartago, fue víctima de intimidaciones por parte de un agente de la policía de apellido Velásquez, cuando realizaba un cubrimiento sobre carreras de motociclismo, en la ciudad de Cartago, a 626 kms. de la capital del país.

Acoso judicial

El 9 de febrero la periodista María Jimena Duzán fue notificada de la orden emitida por el juez 54 penal municipal, en el sentido de rectificar lo escrito en su columna de la revista Semana, titulada “Los pájaros tirándole a las escopetas”.

Esta orden es producto de una acción judicial iniciada por el magistrado del Consejo Superior de la Judicatura, José Alfredo Escobar, por la columna en la que María Jimena critica la actitud del funcionario judicial frente a otros periodistas. Escobar Araújo también ha iniciado acciones judiciales contra el director de la revista Semana, Alejandro Santos y el periodista Mauricio Vargas.

Alternativa desde el ejercicio periodístico

Como herramienta para contribuir desde el ejercicio del periodismo al respeto de los derechos de la mujer, la Federación Internacional de Periodistas tiene un protocolo para el cubrimiento hechos que involucren violencia contra las mujeres.

1-Identificar la violencia contra las mujeres con exactitud, apoyándose en la definición aprobada en 1993 por Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia Contra las Mujeres.

2-Utilizar un lenguaje preciso y no estereotipado. Ejemplos: Una violación o asalto sexual no deben ser calificados como actividad sexual habitual, y el tráfico de mujeres no se debe confundir con la prostitución.

3-Evitar el uso de la palabra ‘víctima’ durante la entrevista o en la información final. El uso de la expresión puede ser perjudicial. El término que mejor recoge la realidad de la mujer que ha sufrido la violencia es ‘sobreviviente’. No use un lenguaje que sugiera que la sobreviviente es culpable de la agresión o de alguna manera provocó el ataque.

4-Usar estadísticas y antecedentes para situar el lugar del incidente dentro del contexto de violencia de la comunidad o conflicto armado. Proporcione a los lectores/audiencia el panorama completo.

5-Contar la historia completa: los medios usualmente informan el incidente, pero el abuso podría reflejar un problema social de larga duración (conflicto armado), o ser parte importante de la historia de una comunidad.

6-Garantizar que las preferencias de la sobreviviente sean cumplidas: siempre ofrecer una entrevistadora mujer y un escenario seguro y privado para realizar la entrevista. Tener en cuenta que podría existir un estigma social alrededor del caso y evite exponer a la entrevistada a mayor abuso.

7-Consultar grupos de mujeres y organizaciones expertas sobre las técnicas de entrevista más apropiadas, así como la reacción de la entrevistada. Es inaceptable que los camarógrafos hombres entren sin identificarse previamente. Es fundamental conocer las costumbres y contextos culturales donde labora y respetarlos.

8-Proporcionar los datos de organizaciones locales que puedan brindar apoyo a la sobreviviente, testigos y familiares.

9-Tratar a la sobreviviente con respeto. Respetar de igual forma la privacidad de la entrevistada. Brindar suficiente información sobre los temas que serán cubiertos durante la entrevista, el uso que se le dará al material y dejar claro el derecho de la entrevistada a rehusarse a responder alguna de las preguntas.

10-Mantener la confidencialidad: no publicar o emitir nombres o datos que puedan comprometer la seguridad, salud, posición en la comunidad o calidad de vida de la sobreviviente. Esto es particularmente importante cuando los responsables del crimen son agentes de la policía, funcionarios del gobierno, personas vinculadas a organizaciones poderosas o tropas en combate.

La FIP recomienda también incorporar las siguientes ideas en el cubrimiento informativo: (Tomadas de Cubrimiento de la Violencia Doméstica: Guía para Periodistas y Profesionales de Medios de Comunicación. Kelly Starr. 2008)

• No concluya que algunas culturas o clases son violentas y otras no.

• Busque el aporte de expertos en violencia de género. Ellos ayudarán a ubicar el delito en un contexto más amplio e incluir información sobre prevención y reacción de la comunidad.

• Ofrezca sus datos para que la entrevistada tenga la posibilidad de contacto posterior.

• Evite tratar crímenes de violencia de género como una tragedia inexplicable que no puede ser tratada por la comunidad.

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