Pasión mojada en cuatro tiempos

Esta mañana en la oficina, bromeábamos sobre la celosa e indecisa Hanna que estando cerca de Gustav,  se devolvió,  para decirle, celosa,  dos cosas a Josephine quien  también viene a encontrarse con Gustav.   Ike no se quedó atrás.  Después,  las musas tomaron a Fernando de la Rosa, uno de mis compañeros de trabajo.  Les dejo con este divertido y erótico poema dedicado a estos cuatro huracanados personajes.

 

SACUDIDA ANTILLANA

EN TORMENTA DE CELOS

Pasión mojada en cuatro tiempos

 

GUSTAV

Amores tormentos,  trópicos  huracanados.  Me levanté violento sobre las aguas y me escapé con mi amor a Luisiana.

Katrina, mi amor, espérame mojada  al final de mis pasos.

No me detendrá nada,  ni los diques ni el Jazz que brota de las entrañas doradas de las aguas del África.

Ay, cuánto me debilitas, maldita.

¿Por quién suspiras? ¿Por quién te quiebras?  

En las puestas del invierno te haré el amor cuando te agarre.

Y  bajo los arboles caídos, encenderé tu vientre de besos mojados con mi espada.

Oh, tu eres mi escombro mas deseado, mi parque perdido, mi calle adorada, mi muro seguro.

Eres toda la energía de mi costado, y una abominación, la más violenta perturbación de mi atmosfera, como un vapor de pensamiento que no cesa, como una ráfaga de aire en mis entrañas.

Una lluvia de celos, Una nieve de olvido, un pedrisco en el centro mismo de mi corazón.

Eso eres tú, violenta, impetuosa, Katrina.

 HANNA

Mi amor,  como Gustav,  es efímero,  y como el humo que sale de la boca de Ike, mi amante perdido, cuando suspira sobre mi pecho abierto.

Ay, pero los celos de Josephine irritan la piel de ciclón de tus besos y amenazan perderlo todo.

Fue en el Atlántico, si, en el atlántico. Allí comenzó todo. Allí me perdí tus amores perdidos, y ya en África tú rosaste mis labios.

Pero yo me degradé en las Bahamas como una puta de barrio. Allí hice el amor con cualquiera. Allí mis vientos se hicieron lentos como los besos que no llevan ganas, y  me arruinó el Vudú de la muerte para convertirme de nuevo en furia de abrazos y golpes de vientres con el impacto furioso de tus besos.

Oh, Ike, eres la alerta roja de mi corazón roto, y tu Gustav, azótame con tu cola de lengua de agua florida. Allégate al final hasta mi vientre en la noche del viernes o el sábado y atormenta mi ojo apasionado con tu latitud de roca.

Tengo ganas de castigarte con mis erizados vientos para continuar bebiendo de tu pecho, en precipitados y precoces orgasmos, en mi rango de moderado a fuerte.

Me ofrezco y te espero con gemidos y quejas y gritos y llantos tronados, furiosos, y ráfagas de saliva sobre tu territorio.

Se que soy la loca de la casa, la puta Africana, la de las Bermudas, que ama a Gustav en New Orleans, sin escrúpulos.

Y sé que un amplio campo nuboso me acompaña. Así soy yo y allí  acumulo mi sexo torrencial con todos mis orgasmos.

Hoy me derramo en milímetros de jugo perdido, Oh, Ike, recorre mis entrañas mientras Josephine te mira y  espera. 

IKE

He crecido en tu amor, Hanna, y me fortalecen tus celos. Detrás de ti voy como un perro por su hueso, y te advierto que tengo los ojos vidriosos y que la baba espesa y espumosa brota de la comisura de mis labios.

Soy un barraco por tu amor. Avanzo en los talones de Gustav, para vengarme, pero tu trasero me incita y me excita hasta cansarme.

Yo me acumulo de tus nubes y me muero para perderme, oh Hanna, entre tus pernas.

Soy la pasión de tus tormentas y el clímax de tu perdición.

JOSEPHINE

Soy Josephine, y soy atlántica como el agua de mar de mis padres.

Voy depresiva desde el Cabo, y en mi trayectoria de agua y viento y sal, me excita el alma del trópico.

Ike, traidor acuático, cómo me duelen mis costados. Quiere ser el ciclón de tu tortura y el huracán de tu perdición.

Soy la tormenta de tus sueños, la depresión de tu dolor.

Estoy lejos pero detrás de ti.

Conozco tus arrebatos con Hanna, y de odio por eso y me violento por eso.

Oh, Ike, atorméntame mis oídos, y dime que lo de Bermuda fue un sueño lejano, que mis vientos son tu perdición.

De Canadá te persigo con los fríos de los vientos, y si no me amas, y si no me quieres me volveré tormenta, y loca, atacaré tu cintura en el Caribe con aliento de muerte entre suspiros.

 Poemas locos

Fernando De la Rosa Pimentel

3 de Septiembre, 2008

6 respuestas a “Pasión mojada en cuatro tiempos

  1. Es que Hanna no quiere entender que Gust no esta en ella, pero Josephine y ike no se quedan atrás, bueno pero Hanna es la chica alegre del caribe,,jeje

  2. Fernando, eres un genio….cuanto ingenio!!!! sigue escribiendo poemas que eso se ha perdido bastante.

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